Psique, 1,50 x 2,00

Psique, 1,50 x 2,00
Psique, óleo s /tela, 1,50 x 2,00 cms, 2011.

Actualmente obras en Central Newbery y Galeria Pasaje 865

Actualmente obras en Central Newbery y Galeria Pasaje 865
Pinturas y esculturas en proceso por encargo, en concurso y en exposiciones. Notas, Videos e Imàgenes de Murales, Pegatinas y Estènciles. Las pegatinas y grafittis de por ej "et" y similes no quedaron en el 2012 nomàs.

ARTE URBANO ("Mural /Pintura") Martin Luther King

TENGO UN SUEÑO, Por Martin Luther King

“Cuando los arquitectos de nuestra república escribieron las magníficas palabras de la Constitución y de la Declaración de Independencia, firmaron un pagaré del que todo estadounidense habría de ser heredero. Este documento era la promesa de que a todos los hombres, les serían garantizados los inalienables derechos a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad. Es obvio, hoy en día, que Estados Unidos ha incumplido ese pagaré en lo que concierne a sus ciudadanos negros. Por eso hemos venido a cobrar este cheque; el cheque que nos colmará de las riquezas de la libertad y de la seguridad de justicia.” 
(August 28, 1963)

* * * * * *


DISCURSO LEÍDO EN LAS GRADAS DEL MONUMENTO MEMORIAL A LINCOLN, DURANTE LA HISTÓRICA MARCHA SOBRE WASHINGTON:
Estoy orgulloso de reunirme con ustedes hoy, en la que será, ante la Historia, la mayor manifestación por la libertad en la historia de nuestro país.
Hace cien años, un gran estadounidense, cuya simbólica sombra nos cobija hoy, firmó la Proclama de la emancipación. Este trascendental decreto significó como un gran rayo de luz y de esperanza para millones de esclavos negros, chamuscados en las llamas de una marchita injusticia. Llegó como un precioso amanecer al final de una larga noche de cautiverio.
Pero, cien años después, el negro aún no es libre; cien años después, la vida del negro es aún tristemente lacerada por las esposas de la segregación y las cadenas de la discriminación; cien años después, el negro vive en una isla solitaria en medio de un inmenso océano de prosperidad material; cien años después, el negro todavía languidece en las esquinas de la sociedad estadounidense y se encuentra desterrado en su propia tierra.
Por eso, hoy hemos venido aquí a dramatizar una condición vergonzosa. En cierto sentido, hemos venido a la capital de nuestro país, a cobrar un cheque. Cuando los arquitectos de nuestra república escribieron las magníficas palabras de la Constitución y de la Declaración de Independencia, firmaron un pagaré del que todo estadounidense habría de ser heredero. Este documento era la promesa de que a todos los hombres, les serían garantizados los inalienables derechos a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.
Es obvio, hoy en día, que Estados Unidos ha incumplido ese pagaré en lo que concierne a sus ciudadanos negros. En lugar de honrar esta sagrada obligación, Estados Unidos ha dado a los negros un cheque sin fondos; un cheque que ha sido devuelto con el sello de “fondos insuficientes”. Pero nos negamos a creer que el Banco de la Justicia haya quebrado. Rehusamos creer que no haya suficientes fondos en las grandes bóvedas de la oportunidad de este país. Por eso hemos venido a cobrar este cheque; el cheque que nos colmará de las riquezas de la libertad y de la seguridad de justicia.
También hemos venido a este lugar sagrado, para recordar a Estados Unidos de América la urgencia impetuosa del ahora. Este no es el momento de tener el lujo de enfriarse o de tomar tranquilizantes de gradualismo. Ahora es el momento de hacer realidad las promesas de democracia. Ahora es el momento de salir del oscuro y desolado valle de la segregación hacia el camino soleado de la justicia racial. Ahora es el momento de hacer de la justicia una realidad para todos los hijos de Dios. Ahora es el momento de sacar a nuestro país de las arenas movedizas de la injusticia racial hacia la roca sólida de la hermandad.
Sería fatal para la nación pasar por alto la urgencia del momento y no darle importancia a la decisión de los negros. Este verano, ardiente por el legítimo descontento de los negros, no pasará hasta que no haya un otoño vigorizante de libertad e igualdad. 1963 no es un fin, sino el principio.
Y quienes tenían la esperanza de que los negros necesitaban desahogarse y ya se sentirían contentos, tendrán un rudo despertar si el país retorna a lo mismo de siempre. No habrá ni descanso ni tranquilidad en Estados Unidos hasta que a los negros se les garanticen sus derechos de ciudadanía. Los remolinos de la rebelión continuarán sacudiendo los cimientos de nuestra nación hasta que surja el esplendoroso día de la justicia.
Pero hay algo que debo decir a mi gente que aguarda en el cálido umbral que conduce al palacio de la justicia. Debemos evitar cometer actos injustos en el proceso de obtener el lugar que por derecho nos corresponde. No busquemos satisfacer nuestra sed de libertad bebiendo de la copa de la amargura y el odio. Debemos conducir para siempre nuestra lucha por el camino elevado de la dignidad y la disciplina. No debemos permitir que nuestra protesta creativa degenere en violencia física. Una y otra vez debemos elevarnos a las majestuosas alturas donde se encuentre la fuerza física con la fuerza del alma.
La maravillosa nueva militancia que ha envuelto a la comunidad negra, no debe conducirnos a la desconfianza de toda la gente blanca, porque muchos de nuestros hermanos blancos, como lo evidencia su presencia aquí, hoy, han llegado a comprender que su destino está unido al nuestro y su libertad está inextricablemente ligada a la nuestra. No podemos caminar solos. Y al hablar, debemos hacer la promesa de marchar siempre hacia adelante. No podemos volver atrás.
Hay quienes preguntan a los partidarios de los derechos civiles, “¿Cuándo quedarán satisfechos?” Nunca podremos quedar satisfechos mientras nuestros cuerpos, fatigados de tanto viajar, no puedan alojarse en los moteles de las carreteras y en los hoteles de las ciudades. No podremos quedar satisfechos, mientras los negros sólo podamos trasladarnos de un gueto pequeño a un gueto más grande. Nunca podremos quedar satisfechos, mientras un negro de Mississippi no pueda votar y un negro de Nueva York considere que no hay por qué votar. No, no; no estamos satisfechos y no quedaremos satisfechos hasta que “la justicia ruede como el agua y la rectitud como una poderosa corriente”.
Sé que algunos de ustedes han venido hasta aquí debido a grandes pruebas y tribulaciones. Algunos han llegado recién salidos de angostas celdas. Algunos de ustedes han llegado de sitios donde en su búsqueda de la libertad, han sido golpeados por las tormentas de la persecución y derribados por los vientos de la brutalidad policíaca. Ustedes son los veteranos del sufrimiento creativo. Continúen trabajando con la convicción de que el sufrimiento que no es merecido, es emancipador.
Regresen a Mississippi, regresen a Alabama, regresen a Georgia, regresen a Louisiana, regresen a los barrios bajos y a los guetos de nuestras ciudades del Norte, sabiendo que de alguna manera esta situación puede y será cambiada. No nos revolquemos en el valle de la desesperanza.
Hoy les digo a ustedes, amigos míos, que a pesar de las dificultades del momento, yo aún tengo un sueño. Es un sueño profundamente arraigado en el sueño “americano”.
Sueño que un día esta nación se levantará y vivirá el verdadero significado de su credo: “Afirmamos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales”.
Sueño que un día, en las rojas colinas de Georgia, los hijos de los antiguos esclavos y los hijos de los antiguos dueños de esclavos, se puedan sentar juntos a la mesa de la hermandad.
Sueño que un día, incluso el Estado de Mississippi, un Estado que se sofoca con el calor de la injusticia y de la opresión, se convertirá en un oasis de libertad y justicia.
Sueño que mis cuatro hijos vivirán un día en un país en el cual no serán juzgados por el color de su piel, sino por los rasgos de su personalidad.
¡Hoy tengo un sueño!
Sueño que un día, el Estado de Alabama cuyo gobernador escupe frases de interposición entre las razas y anulación de los negros, se convierta en un sitio donde los niños y niñas negras, puedan unir sus manos con las de los niños y niñas blancas y caminar unidos, como hermanos y hermanas.
¡Hoy tengo un sueño!
Sueño que algún día los valles serán cumbres, y las colinas y montañas serán llanos, los sitios más escarpados serán nivelados y los torcidos serán enderezados, y la gloria de Dios será revelada, y se unirá todo el género humano.
Esta es nuestra esperanza. Esta es la fe con la cual regreso al Sur. Con esta fe podremos esculpir de la montaña de la desesperanza una piedra de esperanza. Con esta fe podremos trasformar el sonido discordante de nuestra nación, en una hermosa sinfonía de fraternidad. Con esta fe podremos trabajar juntos, rezar juntos, luchar juntos, ir a la cárcel juntos, defender la libertad juntos, sabiendo que algún día seremos libres.
Ese será el día cuando todos los hijos de Dios podrán cantar el himno con un nuevo significado, “Mi país es tuyo. Dulce tierra de libertad, a ti te canto. Tierra de libertad donde mis antecesores murieron, tierra orgullo de los peregrinos, de cada costado de la montaña, que repique la libertad”. Y si Estados Unidos ha de ser grande, esto tendrá que hacerse realidad.
Por eso, ¡que repique la libertad desde la cúspide de los montes prodigiosos de Nueva Hampshire! ¡Que repique la libertad desde las poderosas montañas de Nueva York! ¡Que repique la libertad desde las alturas de las Alleghenies de Pensilvania! ¡Que repique la libertad desde las Rocosas cubiertas de nieve en Colorado! ¡Que repique la libertad desde las sinuosas pendientes de California! Pero no sólo eso: ! ¡Que repique la libertad desde la Montaña de Piedra de Georgia! ¡Que repique la libertad desde la Montaña Lookout de Tennesse! ¡Que repique la libertad desde cada pequeña colina y montaña de Mississippi! “De cada costado de la montaña, que repique la libertad”.
Cuando repique la libertad y la dejemos repicar en cada aldea y en cada caserío, en cada Estado y en cada ciudad, podremos acelerar la llegada del día cuando todos los hijos de Dios, negros y blancos, judíos y cristianos, protestantes y católicos, puedan unir sus manos y cantar las palabras del viejo espiritual negro: “¡Libres al fin! ¡Libres al fin! Gracias a Dios omnipotente, ¡somos libres al fin!”
* * *
MARTIN LUTHER KING, Washington DC, 28 de agosto de 1963. [FD, 20/12/2006]

 Tengo que decir que al igual que con Mahatma Ghandi, me parece que me equivoquè con mis juicios en sus posturas, he visto de los dos su participaciòn con los masones y financiamiento de sus movidas por parte de los gobiernos ingleses e imperialistas , y eso me deja mucho que desear. asque bue, uno va cambiando sus posturas frente a semejantes personajes mediàticos porque va aprendiendo y conociendo màs. asi sea.




ARTE URBANO ( "STENCIL") DE GHANDI

Con Mahatma Ghandi, me parece que me equivoquè con mis juicios en sus posturas, he visto fotos de el en su participaciòn con los masones y financiamiento de sus movidas por parte de los gobiernos ingleses e imperialistas , y eso me deja mucho que desear. asque bue, uno va cambiando sus posturas frente a semejantes personajes mediàticos porque va aprendiendo y conociendo màs. asi sea.







Soler entre JB Justo y Humboldt



BARRIO CHINO DETRÀS DEL MURAL DE LEAN FRIZZERA Y EMY MARIANI



 



Ley de Veganismo Ya sobre Charcas entre Darregueira y Uriarte



Ley de Veganismo Ya sobre Pinzòn entre Azara y Reg de Patricios



sobre oro ent charcas y paraguay 3era vez



Ley de Veganismo ya  sobre hoja
1,10 x 1,60  mostrada  en espacio BCN  Septiembre  y Octubre 2012



 

 Ley de veganismo ya sobre Roosvelt entre Cramer y Vidal


Ley de Veganismo Ya sobre Gelly entre Salguero y Cavia

 Ley de Veganismo Ya sobre Cramer entre Cèspedes y Zabala

 Ley de Veganismo Ya sobre Santa Fe entre Fritz Roy y Bonpland

Ley de Veganismo Ya  en Estaciòn Belgrano R No Confort


Sobre A Berro entre Av Casares y Av Sarmiento 


 Guatemala entre Humboldt y J  Justo

 Oro entre charcas y paraguay

PEATONAL FLORIDA


 En Casa   

Primer Premio Adquisición Salón Nacional XXXVI Fernán Félix de Amador

Primer Premio Adquisición Salón Nacional XXXVI Fernán Félix de Amador
2014

3ER PREMIO SALÓN COLECTIVO FÉLIX DE AMADOR DE LUJÁN 2013

3ER PREMIO SALÓN COLECTIVO FÉLIX DE  AMADOR DE LUJÁN 2013

Selecciòn Bienal de Pintura y Grabado de Quilmes 2013

Selecciòn Bienal de Pintura y Grabado de Quilmes 2013

Selecciòn Bienal de Pintura de Rafaela 2013

Selecciòn Bienal de Pintura de Rafaela 2013

PRIMER PREMIO PINTURA AL AIRE LIBRE APTHGRA

PRIMER PREMIO PINTURA AL AIRE LIBRE APTHGRA
PRIMER PREMIO PINTURA AL AIRE LIBRE APTHGRA 2011

Selecciòn Salòn Colegiales 2013

Selecciòn Salòn Colegiales 2013

Seleccion Salòn Nacional 2013

Seleccion Salòn Nacional 2013
Palais de Glace

2do PREMIO EXPOSICIÒN COLECTIVA ARTE SACRO MUMBAT

2do PREMIO EXPOSICIÒN COLECTIVA ARTE SACRO MUMBAT
TANDIL 2013

2 DO PREMIO SALÓN COLECTIVO FÉLIX DE AMADOR DE LUJÁN 2011

2 DO PREMIO SALÓN COLECTIVO FÉLIX DE  AMADOR DE LUJÁN 2011
2 DO PREMIO SALÓN COLECTIVO FÉLIX DE AMADOR DE LUJÁN 2011

2 DO PREMIO DEL IV CONCURSO ANUAL DE ARTES PLÀSTICAS CREPÙSCULO

2 DO PREMIO DEL IV CONCURSO ANUAL DE ARTES PLÀSTICAS CREPÙSCULO
2012

Muestra Colectiva El Serpa 35 x 50

Muestra Colectiva El Serpa 35 x 50
2012

Concurso de mancha la boca 2012

Concurso de mancha la boca 2012
3era Menciòn

Participaciòn en la II Exposiciòn Allianz Nordelta 2012

Participaciòn en la II Exposiciòn Allianz Nordelta 2012

Exposiciòn Colectiva XXXIV Salòn "Enrique Larrañaga" 2011

Exposiciòn Colectiva  XXXIV Salòn "Enrique Larrañaga" 2011
Exposiciòn Colectiva XXXIV Salòn "Enrique Larrañaga" 2011

En la Biblioteca del Congreso de la Naciòn

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Muestra 6 x 6 seis por seis, 2012

Expo Colectiva Arte Sacro TANDIL 2011

Expo Colectiva Arte Sacro TANDIL 2011
Expo Colectiva Arte Sacro TANDIL 2011

Expo Salòn Colect Bienal Nacional de Pintura y Grabado Quilmes 2011 Museo Municipal Victor Roverano

Expo Salòn Colect Bienal Nacional de Pintura y Grabado Quilmes 2011 Museo Municipal Victor Roverano
Expo Salòn Colect Bienal Nacional de Pintura y Grabado Quilmes 2011 Museo Municipal Victor Roverano